¿Quién oye?

By Julio Flores Roa

De noche, bajo el cielo desolado,

pienso en tu amor y pienso en tu abandono,

y miro, en mi interior, deshecho el trono

que te alcé como a un ídolo sagrado

Al ver mi porvenir despedazado

por tu infidelidad, crece mi encono;

mas, como sé que sufres, te perdono

¡Oh! ¡Tú, jamás me hubieras perdonado!

Mis lágrimas, en trémulo derroche,

ruedan al fin y al punto, en inaudito

arranque, a Dios elevo mi reproche

Pero se pierde, entre el negror mi grito

y sólo escucho, en medio de la noche,

del silencio el monólogo infinito.