Quintana

By Antonio Arnao

Si conquistara yo, con lid ardiente,

la corona que Píndaro ceñía;

como tributo al genio la pondría

del hispano cantor sobre la frente

El númen de su voz grandilocuente

los ánimos inflama todavía,

y el eco vividor de su armonía

va de edad en edad, de gente en gente

Heraldo de magnánimas acciones,

victorioso alcanzó como trofeo

el laurel de perinclitos varones;

mas ¡oh! pintar su apoteosis creo

con decir que ante el Corso y sus legiones

fue para España sombra de Tirteo