QUISICOSAS II CUADRO MAÑANERO

By Manuel Bernabé

Amanece en el barrio. Desde el borde

del río vecinal al lugarejo,

suena el abecedario monocorde

de la rana y la marcha del cangrejo.

Un genuflexional talabartero,

asiento de la flema y de la grasa,

con el rostro redondo como un cero,

y una labrada tez como la pasa;

dispone de perfil, frente a un cachito

de cristal azogado, su incipiente

piel de antediluviano karabaw,

mientras leo en mi silla a voz en grito,

riéndome a mandíbula batiente,

La Degeneración de Max Nordau.