QUISICOSAS III A UNA

By Manuel Bernabé

Date a mí cuerpo a cuerpo. Tú me endosas

tu tierno corazón y carne dura,

y adelantas al tiempo y a las cosas

nuestra concupiscencia prematura.

Te sorprendiera así, sacrificada,

¡oh! Anticristesa, en pasional calvario,

demostrando la nada de tu nada

en un estado semi-originario.

¿Qué más da? Tú amas; y el amor en todo

arroja hasta el Thabor o hunde hasta el lodo...

Tal el amor cristiano y neroniano...

Dios propio se hizo símil estrambótico

del hombre, como yo, sadista erótico,

me torno humano, demasiado humano.