Refiere la provisión que previene para sus baños

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Yo me voy a nadar con un morcón,

queso, cecina, salchichón y pan:

que por comer más rancio que no Adán,

dejo la fruta y muerdo del jamón.

La hambre y la sed de aqueste corpachón

con estas calabazas nadarán;

la edad, señor doctor, pide Jordán;

Manzanares, la niña y la ocasión.

No me acompaña fruta de sartén,

taza penada o búcaro malsín;

jarro sí, grueso, y el copón de bien.

Caballito será de San Martín

mi estómago, mi paso su vaivén,

y, orejón, nadaré como delfín.