RESPETO A LA ANCIANIDAD
Dad a la Ancianidad, conciudadanos
que aun disfrutáis de edades lozanas,
justo respeto, por sus muchas canas,
y escuchad siempre sus consejos sanos.
A quien da reverencia a los ancianos
que no ambicionan ya glorias mundanas
ni se dejan cegar por pompas vanas,
Dios da su bendición con ambas manos!
Ya el anciano de fuerza decaída
en la Universidad de la ardua Vida
probó dicha y dolor, triunfo y fracaso . . .
Aprended su experiencia de valía
como quien usa de la luz del día
antes de que el Sol se hunda en el ocaso.