Retablo de la vida de Cristo
Por la caída del padre primero
fueron sus hijos del todo caídos,
y somos en tanta miseria venidos,
que nunca sanar jamás por entero.
¡O malicioso diablo roncero,
o Lucifer, que del Cielo caíste,
mira que daño cruel nos hiciste,
dañando los siervos de Dios verdadero!
Dañaste la imagen de Dios figurada
a la semejanza de su majestad,
hicístela fea con tu falsedad,
según que la tienes en ti dibujada
Dejaste la tierra, cruel, derribada,
y llena de pena y muchos dolores.