Revolución

By José Selgas y Carrasco

Honda revolución: ya sé que vienes

No por injusta ley, no por acaso,

sino porque providencial traspaso

la voluntad de Dios llevas en rehenes

De lauro asolador ciñe las sienes;

álzate desgreñada, apura el vaso;

blande el hacha feroz y aviva el paso,

que aún me parece a mí que te detienes.

Escrito está: tu abominable yugo

has de imponer, aunque a tus pies se arrastre

el mundo que te teme y te acaricia

Dios es el juez y tú eres el verdugo;

cumple tu fin, que en medio del desastre

vas a ser, sin saberlo, la justicia