Safo

By Mercedes de Velilla Rodríguez

Una mujer, como visión o hada,

en la roca de Léucades se agita;

retrátase en su faz pena infinita,

la desesperación en su mirada.

Es Safo, la poetisa enamorada

que el arpa hiere con doliente cuita,

y en su última canción llora y palpita

la pasión infeliz y desdeñada

Tú fuiste, oh mar, de su dolor testigo,

y en tu seno aquel cuerpo recibiste,

que al sacro numen y al amor dio abrigo.

Así, en tu inmensidad tumba le diste;

en tus amargas olas, llanto amigo,

y en tu eterno rumor, funeral triste.