Salmo 17 (XXVIII)

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Amor me tuvo alegre el pensamiento,

y en el tormento, lleno de esperanza,

cargándome con vana confianza

los ojos claros del entendimiento.

Ya del error pasado me arrepiento;

pues cuando llegue al puerto con bonanza,

de cuanta gloria y bienaventuranza

el mundo puede darme, toda es viento.

Corrido estoy de los pasados años,

que reducir pudiera a mejor uso

buscando paz, y no siguiendo engaños.

Y así, mi Dios, a Ti vuelvo confuso,

cierto que has de librarme de estos daños:

pues conozco mi culpa y no la excuso.