SALUTACIÓN
He aquí el osado Argonauta, el de los sonrisas finas,
el de la frase enguantada y del pensamiento grave.
Como un nuevo Magallanes busca tierras filipinas,
con un corazón prendido en un mástil de su nave.
Y bien. Ya estás aquí. Todo a salutación convida.
En el aire trazan círculos los sombreros y las manos.
Verás aquí, bajo el sol de Oriente, la misma vida
de hace cuatrocientos años, de los indios castellanos.
¿Cuatrocientos años, dije? No. Perdona mi quimera.
Sobre el oro de la Historia se alza otra extraña bandera,
que va extirpando la fuerte sangre de la tradición...
Si eres el último hispano que a aquestas ínsulas viene,
canta en los valles del Hudson, en los Andes y el Pirene,
como un clamor de los siglos, nuestra ansia de redención!