SALUTACIÓN
¡Oh, nobles dirigentes de este fanal glorioso,
Egregios paladines del ideal de enseñanza,
Que alumbráis, de nuestro pueblo, la fe y confianza
En futura grandeza de un porvenir hermoso!
El más leal y modesto de vuestros profesores,
Os saluda entusiasta por este galardón,
Que, para él, es un símbolo de los magnos fulgores
De virtud y de ciencia de vuestro corazón.
Si en glorias del pasado el ánimo concentro,
Delante de las aras de este dilecto centro
Voy a depositar el trofeo inmortal.
Exclamando ante el pueblo: ¡Gloria a nuestra bendita
Madre por la cual nuestro pecho de hijos palpita,
Matrona bienhechora del suelo nacional!