SALVE, MAJESTAD

By José Hernández Gavira

¿Majestad? ¡Por qué no! Vos sois reina

augusta del país de la ilusión;

es azul vuestra tierna peregrina

y tenéis por solio el corazón;

donde el odio no alcanza, ni la inquina

humana triunfa sobre la razón,

donde es amor y la canción divina,

tranquila y suave como una oración.

Porque vos sois mujer y yo poesía

por vuestro reino cante la armonía,

y siendo el amor la única verdad,

como en los cuentos de hadas, yo os deseo

un rey galante o un audaz Romeo.

Y por ser mujer, ¡Salve, Majestad!