SAMPAGUITAS – III
Triunfáis en la gloria de las frescas mañanas
y en nuestras noches plenas de dulces embelesos:
¡la brisa errante os rinde sus cadencias galanas,
os cuenta el tembloroso poema de los besos!
¿Quién diría que faltan en el huerto de Oriente,
dó es perpetuo el ensueño y el amor es sonriente
¿Flores más candorosas que el celestial jazmín?
¡Si vuestra sola espléndida hermosura divina
dice que es bella y rica la flora filipina!
¡que no puede ser pobre nuestro amado jardín!