San Pablo en Atenas

By Benjamín Taborga

Decepcionado y triste se halla Pablo en Atenas,

donde a predicar vino la gloria del Mesías;

bajo el sol de estos cielo, en la luz de estos días,

no ha triunfado el apóstol de encrespadas melenas.

Las gentes que le oyeron, demasiado serenas,

ante su verbo ardiente permanecieron frías;

en un helado soplo de suaves ironías

se apagó el fuego sirio que corre por sus venas.

Esta ciudad pagana, que armonía rebosa,

rinde culto a Minerva: la equilibrada diosa

de vestiduras áureas y refulgente casco

Y esta ciudad -oh apóstol decepcionado y triste-

no comprenderá nunca la visión que tuviste

en una noche oscura, camino de Damasco.