Segunda respuesta de la dama, con los mismos conso

By Margarita de Hickey y Pellizoni

Renuncia, Fabio, empeño tan violento,

que pierde tu fe el llanto que derrama,

y fácilmente se ahogará la llama

que carece como esta de alimento:

Destínese mejor tu noble aliento,

que sin correspondencia al que se inflama,

el amor mismo temerario llama,

y amor sin esperanza es cruel tormento.

No camino al abrojo abras altivo,

blasonando en tu afecto sin segundo,

(¡Raro milagro de naturaleza!)

ni intentes vuelo que es tan excesivo,

que no podrá tu amor vencer, ni el mundo,

la esquivez natural de mi belleza.