Segundo caballero con las mismas consonantes
Ponderarte el ardor que violento,
por mi abrasado pecho se derrama,
no es empeñarte, Fili, en que a su llama,
ni aun tus desprecios sirvan de alimento:
Sin esperanzas mi pasión aliento,
que con los imposibles más se inflama;
advierte, Fili, bien si nadie llama
en el mundo ambición, lo que es tormento:
Y aunque mi amor confieso que es altivo,
pues blasona en la tierra sin segundo,
por milagro de la naturaleza,
ser tu esclavo es blasón más excesivo;
mira, mi bien, si quien te diera el mundo
pensará esclavizar a tu belleza.