Sentimental
Aquella tarde en que partí, veía
sobre el azul del firmamento, neta,
surgir en lontananza la silueta
del pintoresco fuerte del Vigía
A los rayos del sol resplandecía
albo y gentil, con expresión coqueta;
y sobre la montaña, la viñeta
de una página bella parecía
Volaba el tren Una estación y un río
quedaron muy atrás; luego, un bohío
Y la albura del fuerte allá en el cielo
se extinguió lentamente, como muere
la dulce despedida de un pañuelo
suspendido por alguien que nos quiere