Separación
Tarde de amor, henchida de rumores serenos,
de matices suaves y de brisas y aromas
De pétalos y trinos están los bosques llenos
En la fuente se arrullan dos cándidas palomas.
Fugaz la luz se aleja De los altos collados
con las sombras descienden las ovejas tranquilas;
y hasta el fondo del valle, por el viento espaciados,
llegan los graves sones de las viejas esquilas
El uno junto al otro la dicha entretejemos
sentados sobre un banco de resecas lianas
Callamos Nos asaltan los instantes supremos
de mi pronta partida para tierras lejanas
Las esquilas sentimos, y ambos palidecemos
cual si a muerto doblasen las fúnebres campanas