Sepulcro relación en el monumento de Wolistan

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Diole el León de España su Cordero,

y, lobo, quiso ensangrentar sus galas;

el Aguila imperial le dio sus alas,

y con sus garras se le opuso fiero.

Más soberbio y aleve que guerrero,

al reino de Bohemia puso escalas;

la elección de su cetro dio a las balas

y esperó la corona del acero.

Cayó deshecho en átomos sangrientos

el duque de Frislant, por advertidas

manos en su castigo y sus intentos.

No se ve el hombre; vense las heridas;

del cuerpo muerto nacen escarmientos:

tú los quieres crecer si los olvidas.