¿Será verdad, permitarálo el cielo
¿Será verdad, permitarálo el cielo
que los serenos y hermosos ojos
que dieron dulce fin a mis enojos
den amargo principio al desconsuelo?
¿Será verdad que irresoluble yelo
venga a entibiar del fuego los despojos
con que Amor desterró cuantos antojos
hicieron dura guerra a mi consuelo?
¿Será verdad que el sol resplandeciente
cuya luz alumbraba el alma mía
en tinieblas la deje sepultada?
Verdad será, mas no que eternamente
por más que se a de vos menospreciada
deje de ser mi fe cual ser solía.