Sevillana

By S. Fernández Vanga

¿Es ave esa mujer, o flor o estrella?

¿Náyade, acaso? ¿musa? ¿palma? ¿lirio?

¡Brilla en sus ojos el fulgor de Sirio,

y el alma de un jazmín palpita en ella!

En sus labios de púrpura, destella

el resplandor sangriento de un martirio;

y en su carne fantástica, el delirio

dejó estelada su incitante huella

Al andar, sus caderas de sultana

entonan una música pagana

de tibias notas que al amor conspiran

Y detrás de sus curvas de española

casi se pueden ver, formando cola,

los besos de los hombres que la miran.