Significa la interesable correspondencia de la vida humana

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

El ciego lleva a cuestas al tullido:

dígola maña, y caridad la niego;

pues en ojos los pies le paga al ciego

el cojo, sólo para sí impedido.

El mundo en estos dos está entendido,

si a discurrir en sus astucias llego:

pues yo te asisto a ti por tu talego;

tú, en lo que sé, cobrar de mí has querido.

Si tú me das los pies, te doy los ojos:

todo este mundo es trueco interesado,

y despojos se cambian por despojos.

Ciegos, con todos hablo escarmentado:

pues unos somos ciegos y otros cojos,

ande el pie con el ojo remendado.