Sin esperanza

By Manuel del Palacio

Como van hacia el mar precipitadas

las aguas del torrente rumorosas,

atropellando las humildes rosas

que a su cauce crecieron asomadas,

así mi corazón y mis miradas

fueron, amante aquel y estas ansiosas,

al mar que les copiaron engañosas

tus pupilas profundas y rasgadas

Hoy, bebiendo en sus olas la amargura,

por sus fieras corrientes absorbida

navega el alma en la tiniebla oscura,

sin que le den consuelo en su caída

la inocencia, la paz y la ventura,

que atropelló el torrente de mi vida