Soberbia

By José Selgas y Carrasco

Mira a Dios Lucifer; místicas galas

ante su faz la eternidad despliega

y al punto cubre, pues la luz le ciega,

los ojos con la sombra de sus alas.

«Tú serás Dios si en el poder le igualas»

Se dijo; y fiero, de su Dios reniega,

y hasta el trono inmortal su audacia llega,

y de horror tiemblan las celestes salas.

Hiérele el rayo, y rueda en el abismo,

presa espantosa del dolor eterno,

ángel rebelde de execrable nombre;

revuélvese feroz contra sí mismo,

y removiendo el fuego del infierno,

con él incendia el corazón del hombre.