SOLDADO*POETA

By Manuel Bernabé

Dios ha puesto en el arco de tus cejas

la excelsitud de un arco-iris santo,

igual que pongo un borbotón de canto

en una lira de cadencias viejas.

En el hondo negror de tus guedejas

la Noche obscura distendió su manto,

esa deidad que sorprendió mi llanto

más de una vez en tus doradas rejas.

Ven, y no tardes más. Dios ha querido

que fueras la paloma que convida

a las ternezas místicas del nido,

Y yo, un fuerte soldado apolonida,

que, recogiendo mi pendón caído,

con la espada y laúd, te dé la vida.