SOLDADO VIEJO
¡Desfila la Legión! Soldado fuerte,
hoy ya eres viejo, y tu rodilla, floja...
Hoy ya no empuñas la bandera roja
ni lanzas desafíos a la muerte.
Pero, ¿qué importa? Cuando al fin, inerte
caigas rendido como inútil hoja,
no faltará un hermano que recoja
la espiga de oro que dejó tu suerte.
Bajo el hosco miraje del camino,
ve a Káwit. (¡ Oh recuerdo peregrino
que mil glorias pretéritas sugiere!)
Soldado, vuelve a amar tus amuletos,
y después de besar a hijos y nietos
que han heredado tus espadas, ¡ muere!