Soñé que una piedra me arrojaba
Soñé que una piedra me arrojaba
quien mi querer sujeto así tenía,
y casi ya en la boca me cogía
una fiera que abajo me esperaba
Yo, con temor buscando, procuraba
de dónde con las manos me tendría,
y el filo de una espada la una asía
y en una hierbezuela la otra hincaba
La yerba a más andar la iba arrancando
la espada a mí la mano deshaciendo,
yo más sus filos vivos apretando
¡Oh, mísero de mí, que mal me entiendo
pues huelgo verme estar despedazado
de miedo de acabar mi mal muriendo!