Soneto a doña Alfonsa González, monja profesa en el monasterio de Nuestra Señora...

By Miguel de Cervantes y Saavedra

En vuestra sin igual, dulce armonía,

hermosísima Alfonsa, nos reserva

la nueva, la sin par sacra Minerva

cuanto de bueno y santo el cielo cría.

Llega el felice punto, llega el día

en que, si os oye la infernal caterva,

huye gimiendo al centro, y de la acerba

región, suspiros a la tierra envía.

En fin, nos convertís el suelo en cielo

con la voz celestial, con la hermosura

que os hacen parecer ángel divino;

y así conviene que tal vez el velo

alcéis y descubráis esa luz pura

que nos pone del cielo en el camino.