Soneto a la Batalla de Lepanto

By Cristobalina Fernández de Alarcón

De la pólvora el humo sube al cielo,

busca el cielo su esfera, y entre tanto

mira Neptuno con horror y espanto

teñido en sangre su cerúleo velo

Al centro profundísimo del suelo

bajan mil almas con eterno llanto

a contar la batalla de Lepanto,

y otras vuelan al reino del consuelo;

cuando de Carlos el valiente hijo,

español Escipión, César triunfante,

levantando en sus trechos su memoria:

«¡Virgen Señora del Rosario, dijo,

venced nuestro enemigo!» y al instante

se oyó por los cristianos la victoria.