Soneto a la Reina Isabel II

By Miguel de Cervantes y Saavedra

Serenísima reina, en quien se halla

lo que Dios pudo dar a un ser humano;

amparo universal del ser cristiano,

de quien la santa fama nunca calla;

arma feliz, de cuya fina malla

se viste el gran Felipe soberano,

ínclito rey del ancho suelo hispano

a quien Fortuna y Mundo se avasalla:

¿cuál ingenio podría aventurarse

a pregonar el bien que estás mostrando,

si ya en divino viese convertirse?

Que, en ser mortal, habrá de acobardarse,

y así le va mejor sentir callando

aquello que es difícil de decirse.