Soneto acróstico a Gracián
Benjamín de Minerva, no ya en vano
Al mundo el nombre recatar intentes:
Lauro, el laurel con que el nativo mientes
Te corona y te ostenta más ufano
Hombre que, humilde, hazañas de su mano
A la noticia esconde de las gentes,
Solicita con rayos más lucientes
Aplausos del Apolo soberano
Repetidos blasones, El Discreto
Goce ya de la fama, que ligera
Rompe el aire tu nombre publicando
Atento ya el Varón, varón perfeto,
Corra en la prensa con veloz carrera,
Y váyase hasta doce continuando;
Así serás tú solo
Norte de ingenios y laurel de Apolo