Soneto al desierto de Buçaco

By Bernarda Ferreira de la Cerda

Jardín cerrado, inundación de olores,

fuente sellada, cristalina y pura;

inexpugnable torre, do segura

de asaltos, goza el alma sus amores

Intactas guardas tus hermosas flores,

matas la sed, destierras la secura,

ostentas majestad, y desa altura

penden trofeos siempre vencedores.

El verdor tuyo nunca el lustre pierde,

ni se enturbia el candor de tu corriente;

firme está tu invencible fortaleza.

Que es el jardín cerrado siempre verde,

es siempre clara la guardada fuente,

y es propia de la torre la firmeza.