Soneto al nacimiento de Cristo Redentor Nuestro
En medio del Silencio Temeroso
quitando el Miedo y el Horror del suelo,
por las Tinieblas nace el sol del cielo,
Fiel reparo del mundo tenebroso.
Y sacudiendo el sueño peligroso,
Sombra de aquel eterno desconsuelo,
del Descuido común trueca el Recelo
en un Sosiego dulce y no costoso.
Tan grande Estudio puso el Dios más alto
en reparar del hombre la Tristeza
que su Temeridad cual hombre llora
y de Recogimiento y ropa falto
a un tiempo la mortal naturaleza
lo aflige, lo obedece y lo enamora
¡Oh, venturosa hora!
Nocturnos hechos cuya suerte y nombre
hacen los hombre dioses y a Dios hombre