Soneto de penitencia

By Diego Ramírez Pagan

El cuerpo está de vicios abrevado,

en el profundo el paso detenido,

las aguas de mis culpas han crecido

y hasta el alma mía se han entrado.

Si a pie pruebo a salir, no hallo vado,

si a vuelo, se han las alas derretido,

y queda en mi deshonra mi apellido,

como de Ícaro el golfo señalado.

Si quiero bracear soy ignorante

en el nadar, y pues a todo falto

bonanza de los tristes que navegan

Tu mano poderosa de lo alto

envíala señor, y en un instante

me libra de estas aguas que me anegan.