Soneto hebreo

By Augusto E. Madan

Bebiendo mansedumbres en Jacob,

que a la vez que patriarca fue nabab,

forjó Gentrudis su novela Sap

con la paciencia mística de Job.

Yo no puedo escribir La acción del rob

me sumerge en las sombras de un boabab,

de aquellos que en la patria de Moab

trocaron en asceta al más snob

¿Cómo pedir sus alas al querub,

o sus estóicos fallos al hegib

o su fe de profeta a un Habacub,

o sus conceptos mágicos a un Gib,

quien no acierta a encontrar, desde su Horeb,

tierras de promisión como Caleb?