Soneto primero del caballero
Arde mi corazón y su violento
incendio por el pecho se derrama,
siendo pábulo noble de esta llama,
el amor que en mis venas alimento
Ardiente exhalación es cada aliento,
que el aire vago a su contacto inflama,
si es que más propiamente no se llama,
bostezo del volcán de mi tormento.
Este es Fili mi amor, y tan altivo,
que no es fácil poder hallar segundo
milagro, que obró en mí naturaleza;
superior al amor más excesivo,
mayor que cuanto en sí comprende el mundo,
solamente inferior a tu belleza.