Soneto XI

By Esteban Manuel de Villegas

Deseos que salís por mi ventura,

no cual espurios, no cual naturales,

sino legitimados en mis males

y al fin nacidos de ocasión segura.

Puesto que os di por madre su hermosura

y por padre, mis ojos manantiales

que desde que vivís andan mortales,

y no sin accidentes de locura.

Haced que viva, con haced que os hiera

una suave posesión lasciva;

que si se trueca entre los dos la fuerte,

mi dicha será, Phenix, sin que muera.

Pelícanos vosotros, por quien viva,

y víbora yo mismo, que os de muerte.