Soneto
Vistió Jesús de pobre el primer manto,
cual niño simple entre los simples crece,
joven sirve a sus padres y obedece,
varón se muestra el más perfecto y santo.
Su vida religiosa causa espanto,
en sus milagros su virtud parece,
las penas de su muerte a Dios ofrece,
deja a sus padres con tristeza y llanto.
Este es el curso de la vida santa
de Domingo Anadón tan a medida
que al suelo y cielo, es gran razón que asombre
Pues mereció gozar ventura tanta
que la vida de aquel que le dio vida,
esa es la suya con mudarse el nombre