Soneto

By Gabriel Araceli

Harto tiempo he callado, más no puedo

dardo mortal el corazón me hiere,

y, pues el moribundo hablarte quiere,

yo resignado a su mandato cedo.

Escúchalo, por Dios quedo, muy quedo

Ha de contarte el mal de que se muere;

acércate que el aire no se entere;

porque aun del aire mismo tengo miedo.

Fija tu vista en mí con ella, trata

de dar valor al corazón cobarde

que ni aun sabe culpar a quien lo mata

¿Lloras? Tiempo es aún ¡Pueril alarde!

Esa lágrima ayer, mujer ingrata,

lo hubiera hecho vivir ¡Hoy es ya tarde!