Soneto
Probaron en el campo su destreza
Diana, Amor y la pastora mía,
flechas tirando a un árbol que tenía
pintado un corazón en su corteza
Allí apostó Diana su belleza,
su arco Amor, su libertad Argía,
la cual mostró en tirar más gallardía,
mejor tino, denuedo y gentileza.
Y así ganó a Diana la hermosura,
las armas a Cupido, y ha quedado
tan bella y tan cruel de esta victoria
que a mis cansados ojos su figura
y el arco fiero al corazón cuitado
quitó la libertad, la vida y gloria.