Soneto
Pudo rendirse a la cruel dolencia,
la Majestad del Cedro más pomposo;
que tan bien buscan triunfo glorioso
los rayos del dolor en la Eminencia
Cesen lamentos ya, pues su violencia
sólo fue amago, en trueno escandaloso,
porque topó del golpe lo furioso,
en el Laurel Augusto resistencia
Pudo morir, y resistióse altiva
(¡o nunca al riesgo su valor se ablande!)
Mariana, que siempre inmortal viva,
que no el golpe por más que se desmande,
lo grande luego de su ser derriba,
aunque lo encuentre luego por lo grande.