Soneto

By Ignacio Ramírez

Heme al fin en el antro de la muerte

do no vuelan las penas y dolores,

do o brillan los astros ni las flores,

donde no hay un recuerdo que despierte.

Si algún día natura se divierte

rompiendo de esta cárcel los horrores

y su soplos ardientes, erradores

sobre mi polvo desatado vierte,

yo, por la eternidad ya devorado,

¿gozaré si ese polvo es una rosa?

¿gemiré si una sierpe en el anida?

Ni pesadillas me dará un cuidado,

ni espantará mi sueño voz odiosa,

ni todo un Dios me volverá a la vida.