Soneto

By Jerónimo de Cáncer y Velasco

Ya el corazón (Señor) vive violento

entre las sinrazones del pecado,

y más que de gustoso de dejado,

está para la enmienda sin aliento.

Muy cerca miro de arrepentimiento;

(o me lo finge mi discurso errado)

este temor preciso, y destemplado,

que se mezcla en las horas del contento.

Ya siento una ignorada resistencia

al cometer de errores tanta copia;

y aunque esto es circunstancia, y no disculpa.

Sálgame a recibir vuestra clemencia,

que si me lleva a vos mi culpa propia,

no habéis de hacer vos menos, que mi culpa.