Soneto

By Joaquín Romero de Cepeda

Estábase «Morfida» contemplando

en su pecho al pastor por quien moría;

ella misma le hablaba y respondía,

que lo tiene delante imaginando

Por sus hermosos ojos destilando

lo que orientales perlas parecía,

con un ¡ay! que del alma le salía

estas palabras dice lamentando:

«No viva yo sin tu dulce amor mío,

de mí me olvide yo, si te olvidase;

pues no tengo otro bien, ni otra esperanza.

Solamente en tu fe, pastor, confío;

y si esta en algún tiempo me faltase

mi muerte me dará de ti venganza »