Soneto

By Jorge de Montemayor

En ese claro sol, que resplandece,

en esa perfección sobre natura,

en esa alma gentil, esa figura,

que alegra nuestra edad, y la enriquece,

hay luz que ciega, rostro que enmudece,

hay pequeña piedad, gran hermosura,

palabras blandas, condición muy dura,

mirar que alegra y vista que entristece.

Por eso estoy, Pastora, retirado,

por eso temo ver lo que deseo,

por eso paso el tiempo en contemplarte

¡Extraño caso!; ¡efecto no pensado!;

¡qué vea el mayor bien cuando te veo

y tema el mayor mal yendo a mirarte!