Soneto
Detén el curso rápido y violento,
o generoso bruto, en tu carrera,
no apresures el vuelo, aguarda, espera,
que un nuevo Sol arrastra tu ardimiento.
Advierte, de tu crin el lucimiento,
que eclipsara sus luces a la esfera,
si de envidia los Astros no encendiera,
con los tuyos que presta al firmamento.
Tu luz, que alumbra el último Horizonte,
a donde antigua huellas no llegaron,
corona de dos orbes ya se admira.
Asómbranse los brutos de Faetonte,
pues si los cuatro a un mundo no bastaron,
ya con un bruto el Sol dos mundos gira.