Soneto

By Joseph de Valdivieso

El Canto encantador de la Sirena

que enamorado dulcemente encanta;

La Lira que en las obras, que levanta

el mar, dio a Ario que le sacó a la arena;

el plectro que al Tebano muro ordena

de grúa sirviendo al Cisne que en el canta

la suavidad de su sutil garganta

que a Eurídice libró de la cadena

La erudición del que en lugar de Clava

con la lengua venció por el oído

del rebelde Francés la referencia

Cifra en aquella maravilla octava

no a Mercurio al del Cielo preferido

para enseñar a España su Elocuencia