Soneto
Hombres bobos, que al ver una hermosura
le entregáis las potencias y sentidos,
y aun poseéis las dichas, entendidos
estad en que la dicha no es segura.
Acteón escarmientos os procura;
que a una casta deidad (si ennoblecidos
deben los riesgos ser apetecidos)
dio un sentido, y ya llora su locura.
Sólo en la vista tuvo su delicia,
y se vio, cual lo veis, muerto, deshecho,
bruto y con astas; pero no lo dudo,
pues cualquiera mujer que se codicia
(sea la mejor), lo deja a un hombre hecho
un pobre, un bruto, y lo peor, cornudo.