Soneto

By José Iglesias de la Casa

Era invierno, y las horas del sosiego,

cuando Fabio, durmiendo descuidado,

soñaba que era estío y que abrasado

se vio de la canícula y del fuego

Sueña que a un limpio estanque se va luego,

y de enojosa ropa despojado,

se entra en el baño dulce y regalado,

que le refrigeró con blando riego.

La frialdad del agua placentera

conoce que del pecho enardecido,

poco a poco el calor le echaba fuera

Despierta en esto, torna a su sentido,

y ve que a efecto de su borrachera,

en un gran lodazal se halla tendido.